sábado, 30 de mayo de 2009

Mi aventura de ser docente

Aprovecho el espacio para desearles a todos, que se la pasen bien en compañía de sus seres queridos y que por siempre, gocen de salud y tengan la oportunidad de seguir siendo Maestros de Humanidad y logren todas las satisfacciones posibles en los diferentes ámbitos de sus vidas.
Después de leer a José M. Esteve, considero que en verdad, el ser Maestro es y será toda una aventura. Las vicisitudes que se mencionan tienen relación con mi historia personal, empezando por la situación de novato y tuve que pagar en muchas ocasiones mi novatez, hasta llegar a ser medianamente un Maestro de Humanidad, porque me falta aún mucho para resolver las grandes dificultades que se mencionan, a saber: la identidad profesional, comunicación e interacción, el problema de la disciplina y adaptar los contenidos al nivel de conocimientos de los alumnos.
Tuve la oportunidad de prepararme en una Escuela Normal para profesores de Educación Primaria, pero el arquetipo de profesor, está muy alejado de la realidad a la que se tiene que enfrentar y aprendí por ensayo y error. A la fecha nadie me preparó para ser profesor de estudiantes de Educación Media Superior y mucho menos para ser coordinador de docentes, que es la función que desempeño actualmente. Terminé la licenciatura y Especialización en Psicopedagogía y la Maestría en Educación Matemática y algunos Diplomados por internet.
A través de los 34 años de servicio, he llegado a lograr la alegría y la libertad de plantarme frente a alumnos y docentes de diferentes perfiles, para coordinar los diferentes proyectos académicos de la institución y discutir asertivamente ante las incertidumbres que se presenten y tomar las decisiones pertinentes, con un enfoque de participación colaborativa, bajo negociaciones y acuerdos por consenso. Durante la comunicación e interacción, insisto mucho en tres características: la claridad, la precisión y la concreción para evitar divagaciones que provoquen el aburrimiento y la distracción con la perorota de algunos compañeros. Para mantener la disciplina es muy necesaria la organización previa y sistemática de las tareas y no propiciemos -nosotros mismos- el relajamiento del grupo. Y finalmente un rasgo distintivo, ha sido la paciencia con que se tratan los diferentes asuntos, pero sin ser cómplice de incumplimientos y mucho menos solapador.
Considerando siempre que como profesores somos seres humanos llenos de fortalezas, de oportunidades, con debilidades y amenazas y debemos aportar lo que tenemos y podemos para continuar prestando un Desempeño Educativo de Calidad.
Me queda claro, que los saberes para alumnos y docentes, deben ser adaptados a su nivel de conocimientos, y esto se logra con la reflexión permanente de nuestra práctica, a la vez que se hace necesario realizar estudios de posgrado relacionados con la Psicopedagogía y las actualizaciones constantes con diplomados, especializaciones, cursos-taller, etc., en la medida de nuestras posibilidades.
Es cierto, que esta noble profesión económicamente no es reconocida socialmente, sin embargo, parafraseando a Esteve, “… he hecho lo que quería hacer, y estoy donde quería estar”, tengo problemas económicos, pero, “… a mi me queda el desafío del saber y la pasión de comunicarlo”, soy “…responsable de que mis alumnos asimilen nuestros mejores logros y extraigan consecuencias de nuestros peores fracasos…” refiriéndonos a la cultura por siglos de la humanidad, y antes de jubilarme, acercarme a un 80% de ser un Maestro de Humanidad.

1 comentario:

  1. Te felicito por ser un guía muy mediador entre tus compañeros, además yo también adoro la frase de “estoy donde quería estar”.
    Mencionas algo muy importante y que todos nos debemos de detener a pensar y es en reflexionar nuestra práctica docente con el objetivo de ser mejores cada día para el beneficio propio y de nuestros alumnos a cargo.

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